Logré ligar con una masajista; incluso se interesó por mis zonas erógenas, y luego fuimos a un hotel. Originalmente planeaba hacerla gritar con mi pene, pero se fue justo cuando estaba a punto de eyacular, lo que resultó en que no lograra el orgasmo y eyaculara 14 veces. Me convertí en masoquista. —Uruki Sara
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