Sin saberlo, seducida por el extremo traje de baño de mi hermana tetona, no pudo resistirse y metió mi pene erecto entre sus piernas... ¡piernas desnudas! Me corrí una y otra vez en su coño, húmedo y vergonzoso al instante, y mientras seguía siendo provocada, ¡su sensibilidad aumentó! Aoi Su Nao
Publicar comentario