CJOD-359 La profesora que siempre admiramos resultó ser un monstruo de deseos sexuales increíblemente vulgar... Con su lengua serpentosa, lamiendo cada rincón de nuestro cuerpo, derramando orina y bañándonos en fluidos corporales. Después de una eyaculación en la cara, aún hubo consumo de semen y un ataque a modo de “reversa“ en un relato de violación. Saeki Yumika
Publicar comentario