—Perdón por haberte hecho el pene tan grande —dijo la tía. Su sobrino, que pensó que no pasaría nada porque el suyo era pequeño, entró con ella al baño de mujeres, ¡pero la visión de tantos pechos le provocó una erección completa! Su tía entró en pánico y lo ayudó a escondidas. VOL.2
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