Como virgen y de mente estrecha, me encontré con una zorra ridícula y sin coraje, e incluso tuve algunos encuentros sexuales afortunados. Además, las frases "¡Las mujeres que llegan a la cima son increíbles!" y "Las mujeres que llegan a la cima son personas con historias" se atenuaron con "¡Taruya!".
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