[Primera grabación/Cremita] Kurumi, de 21 años, con cara de bebé, piel clara, copa G y grandes pechos, se deja tocar sin piedad sus pezones y vagina hipersensibles, ¡llevándola al clímax! ¡La tortura vaginal con pistones en diversas posiciones sexuales le provoca convulsiones y orgasmos continuos!
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