Es muy suave, el primer disparo. En 1960, logré entablar conversación con una actriz porno que se relajaba del estrés laboral con charlas eróticas. ¿Qué tienen en común el placer de ser observada y el cine para adultos...? A pesar de sus esfuerzos por no hablar, no pudo evitar gemir de placer al sentir la penetración profunda.
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