En la habitación de un seductor experto, se graba sexo en secreto. ¡Una estudiante universitaria que habla un dulce dialecto de Kansai se va a casa! Sus enormes pechos, extremadamente masoquistas, son sometidos a órdenes como "aprieta un poco más el cuello" o "aprieta un poco más el trasero". Una sola toma no fue suficiente, jaja.
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