¿Quieres que sea tu compañero de práctica? Mi amiga de la infancia, que siempre ha estado enamorada de mí, me echa una mano y me ayuda, a mí, un patético virgen, a practicar sexo. ¡Se siente tan bien que la penetro con fuerza por detrás y me corro dentro de ella repetidamente! Nunca imaginé que hubiera una chica tan cerca con la que pudiera tener sexo cuando quisiera...
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