Mis padres se volvieron a casar, ¡y ahora tengo una hermanastra! Sin embargo, es una fujoshi ermitaña que casi nunca sale de su habitación. Como es natural, es muy tímida, así que nuestras conversaciones son mínimas. Pero tiene un fuerte deseo sexual, y a veces encuentro una nota en su puerta que dice: “Quiero hacerlo hoy“...
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