Mi hermana, una chica de instituto, se apiadó de mi falta de vida sexual y me hizo un masaje de pies con la promesa de que luego me los restregaría por todo el cuerpo. ¡Fue tan placentero que nuestras vaginas quedaron empapadas! ¡Penetración sin protección! "¿¡Qué!? ¿Dentro? ¡Pero no puedo parar y me corro!" Alice Alice
Publicar comentario