Incapaz de terminar el trabajo, pasé la noche en casa de la secretaria de mi director ejecutivo, que suele ser muy estricta... Bajo los efectos del alcohol, la agredí sexualmente, y el contraste entre su personalidad habitual y lo mucho que disfrutó de mi pene fue tan tierno que no pude evitar tener una erección a la mañana siguiente y tuvimos sexo una y otra vez. (Conjunto de 3 fotos espontáneas)
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