“Ja, ja... No te dejaré parar hasta que esté satisfecha, no importa cuántas veces te corras.“ Una mujer casada le da a un joven apuesto que vino a reparar su aire acondicionado un té de cebada con un afrodisíaco superpoderoso, y luego se sube encima de él por la tarde, follándolo sin protección con su pene sudoroso y erecto. - Satsuki Mei
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