La aparentemente esbelta y hermosa Deriheru, que parecía una diosa de curvas pronunciadas, ¡fue persuadida! Mordió la entrepierna rayada del hombre con su obsceno traje de baño, ¡provocándole una eyaculación profusa! ¡Su delicado y pálido cuerpo se estremeció y convulsionó con el semen! ¡Experimentó un placer sexual intenso e inmoral!
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