Ser estudiante universitaria en la zona de Aoyama ya es un gran logro. Está en la cima de la jerarquía social japonesa, una mujer poderosa. ¿Con esa cara y esos pechos talla G? No es de extrañar que sea intrépida. No es de extrañar que se haya dedicado a ligar en lugar de centrarse en buscar trabajo.
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