Busco una guapísima oficinista, ex velocista, que se pavonea por la ciudad con una elegancia natural. La expectación crece: ¡hasta se le marcan el escote y las nalgas a través de la chaqueta! A pesar de su belleza, ¡lleva seis años sin novio! Sumergida en la soledad con sake, recurrirá al sexo si no encuentra consuelo, suplicando desesperadamente una segunda ronda. ¡La brecha es enorme! ¿Nos saltamos la oficina hoy? 58 pulgadas Meguro
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