[¡Una oficinista juguetona, con cara de niña y buen busto!] Una hermosa y vivaz oficinista en su primer año de trabajo, De M, a quien le cuesta decir que no. Por suerte, no puedo resistirme a que me empujen con fuerza, así que me colé en casa y le di tres palmadas en la espalda a mi padre.
Publicar comentario