Me encontré con una chica con un uniforme sucio que quería ganar dinero con sus pantalones. Aprovechándome de su vulnerabilidad, la obligué a proporcionarme penes. Mientras la miraba con furia y lloraba, le practiqué sexo oral a la fuerza. ● Sumisión completada, tiroteo masivo. 10 víctimas, 240 minutos.
Publicar comentario