Un proyecto para apoyar a estudiantes universitarios varones que han renunciado al amor porque son vírgenes. “¡Siempre me has gustado! ¡Quiero darte mi primera vez, senpai...!“ Cada día, el chico virgen confiesa sus sentimientos agridulces y apasionados a la senpai de grandes pechos con la que fantasea y se masturba... La amable senpai lo acepta todo, el mayor milagro de su vida... envuelto en la vagina que tanto anhela.
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