Dejé a mi esposa, que trabaja en una oficina, atendiendo la queja de un cliente, pero la obligaron a disculparse, la desnudaron y la follaron con una polla enorme... Cuando me di cuenta, me había robado el cuerpo y el alma... [¡Y para colmo, hasta un empleado en quien confiaba se unió al trío!] Tachibana Mary
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