Me gusta 0
Compartir
Lo que mi hija sobreprotegida descubrió recientemente: ● ¡Es increíble! Cuando me acerqué a la mesa de laboratorio, pude oír mis pensamientos eróticos y mis vergonzosas tendencias masoquistas, aunque creía que era imposible usar esta tecnología. Mi hija, al escuchar, también se puso en modo erótico, acusándome con picardía de ser masoquista y de haberme exprimido hasta la última gota de semen.

Publicar comentario

Lista de comentarios(0Elementos)

Puedes gustarte

Contenido para adultos: sólo mayores de 18 años.
Según la Ley de Protección de Menores, este contenido solo es adecuado para mayores de 18 años. Si eres menor, por favor sal. Los adultos no deben compartir este contenido con menores.