¡Qué vergüenza! Los estudiantes de educación sexual de la escuela de varones la usaron como material de enseñanza, y la nueva maestra, delante de todos, ¡le metió los dedos en la vagina sin pudor! Su orgullo se derrumbó, pero el amor fluyó de lo más profundo de su vientre. 21 ~Versión Shirohana-sensei~ 1765 13
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