En la sala de armas, un experto curtido en la batalla para recoger pasajeros, ¡logró meter dentro a la chica gordita! Quería alejarme del brillo y el glamour del mundo y pasar el día relajado... Había alcohol dentro y el ambiente era lascivo. ¡Las figuras jadeantes y sin aliento fueron captadas por una cámara oculta!
Publicar comentario