En la habitación de un mujeriego experimentado, grabando en secreto una escena de sexo con él. 309. ¿Bebiendo en casa de buen humor...? ¡Piel blanca como la nieve, oculta a la cámara! ¡Un encanto irresistible que despierta el deseo! Me abrazó con fuerza, sin aliento, rodeándome el cuello con sus brazos y tirando de mí con fuerza, haciendo que mis caderas se movieran con más violencia de lo normal...
Publicar comentario