Esta mañana, en el tren lleno de gente, mi tan esperada esposa (a juzgar por su anillo de bodas) se topó con un ● lascivo, pero no se negó; al contrario, ¡era una ● lasciva y buena esposa! Al saberlo, decidí actuar por primera vez, y al tocarlo, le dije: "Estoy temblando... ¿Estás nerviosa?", le susurré al oído. 2 Hazuki Nozomi
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